
Tratamientos
Nebulización ULV
Proceso consistente en dispersar partículas muy finas que permanecen en suspensión en el aire para, finalmente, depositarse en todas las superficies con lo que se consigue que el producto llegue a todas las zonas, incluso las de difícil acceso.
Es la técnica de tratamiento más completa y efectiva, debe realizarse sin nadie, debidamente protegido en el espacio a tratar y una vez concluido el proceso se recomienda ventilar la zona desinfectada.
Seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias.
Pulverización
Consiste en rociar con finas gotas las superficies a tratar, esta técnica es apropiada para espacios abiertos donde la nebulización resulte insuficiente.
Gracias a nuestros equipos portátiles los técnicos pueden cubrir amplias zonas y está especialmente indicado para zonas comunitarias, parques, piscinas y zonas de paso en edificios tanto públicos como privados.
Una de las ventajas es que al rociar bastante producto se puede desinfectar en una sola aplicación baños, tiradores de puertas y ventanas, portales y zonas con un alto tránsito de personas.
La principal desventaja es que al ser partículas mayores que en el proceso de nebulización, estas pesan más y se precipitan antes sobre las superficies, lo que hace que no lleguen a todas las zonas de difícil acceso y tampoco desinfecte el ambiente.
Tratamiento superficial
Es la aplicación del producto mediante un trapo o una bayeta previamente humedecida con él, es suficiente con una aplicación y no requiere un posterior aclarado, de esta forma se pueden desinfectar superficies como mostradores o encimeras, inodoros, lavabos, cocinas, mesas de trabajo, etc.
Uno de los problemas que nos podemos encontrar es que es un proceso mucho más lento a los dos anteriormente mencionados y que únicamente se desinfectarán las zonas que tengan un fácil acceso, con este tratamiento no se pueden desinfectar zonas ocultas ni ambientes.

